![]() |
||||||
![]() |
||||||
|
JUSTO GÓMEZ
El Camino del Kumite El Camino del Kumite1 es un camino de profundo autoconocimiento. Es una herramienta de elevación del espíritu a través de la observación y comprensión del ser humano en sus diferentes planos. El Kumite es una danza donde se juega la vida y la muerte. En el Hagakure2 se dice que uno debe mantener el temple, la dignidad, aún en el momento previo de la muerte. Muchas personas han mostrado mucho valor durante su vida y sin embargo en el sepuku (en el momento antes de morir) se les aflojan las rodillas. Es así que de la misma forma uno puede ser, y actuar, de acuerdo a esta norma de Hagakure. Si pensamos en momentos difíciles para afrontar, amenazas, la derrota en un torneo, un fracaso en la vida, un importante objetivo no logrado y si en estas situaciones no pueden dominarse emocionalmente, o se les dificulta controlarse en esos críticos momentos, estamos ante una situación similar a la que plantea el Hagakure cuando referencia que "se aflojan las piernas", sin embargo no estamos ante la muerte, sino ante un objetivo incumplido o una dura situación suscitada. Del instante previo a la muerte, a una simple dificultad o fracaso, existe una amplia distancia que las diferencia, razón demás para ser cuidadosos y estables frente a grandes emociones o sentimientos adversos, fruto de momentos críticos que nos tocará enfrentar en la vida. Todo lo que somos se refleja en lo que hacemos, nuestras obras, nuestros gestos, nuestra actitud, también hablamos a través de nuestro cuerpo. En cualquier pequeño gesto o acto podemos encontrar la personalidad de nuestros adversarios, y en ellos visualizar su espíritu. El arte radica en discernir cuáles son las máscaras, y cuál es el rostro verdadero. Nadie puede esconder totalmente lo que esencialmente es por mucho tiempo en todos los detalles, por eso es tan importante el sanshin en la observación intuitiva. A partir de este concepto radica la importancia del sanshin, permanente y constante en nuestra vida, en todos los actos, sentimientos, pensamientos y actitudes. Dice el Hagakure "Cuando tu corazón pregunte... ¿Qué responderás?" Cuando escuchamos hablar a un oponente, al verlo caminar, sentarse o pararse, podemos conocer sobre sus miedos, virtudes, fortalezas e inseguridades, reales o aparentes, como enfrenta los hechos y como reacciona ante determinadas situaciones. La firmeza de sus gestos, sus palabras y la visualización de sus pensamientos nos muestran la actitud con la que afronta sus objetivos. La precisión en sus actos, y el poder de síntesis, nos revela su dominio y maestría en el arte. No necesitamos de un combate previo para lograr vencer al oponente, él mismo va a ocupar el lugar correspondiente que nosotros previamente visualizamos, a la vez que debemos lograr que reconozca en nosotros a una persona superior en el propósito que vamos a enfrentar. Justo Gómez Buenos Aires, 2002
1 Kumite: Combate 2 Hagakure: El libro de los Samurai Nota: Agradecemos a la Editorial Kier parte del material cedido para la presente página. |
||||||||||||||||||
|
|
© Copyright 2003 - Justo Gómez - All rights reserved Ciudad de Buenos Aires - Argentina |